Red de Teletrabajadores y Prestadores de Teleservicios

Situación: Tengo una idea de negocios BRILLANTE (al menos eso creo yo), pero tengo muchas dudas sobre como implementarla, cuanto cobrar, si hago el sitio yo o lo mando a hacer, pero lo que me tiene sin dormir es... ¿Y SI PREGUNTO Y ME ROBAN LA IDEA?

 

¿Acaso no les ha pasado?  ¿No les está pasando en este momento?

 

Y frases que (al menos en la Argentina son moneda común) como "no avives giles!" (para los que no conocen nuestro lunfardo, ésto se traduce como "no darle ideas a alguien que pueda hacerlo antes que yo - un gil es un tonto).

 

Como ven, hay dos temas planteados aqui, pero van bastante de la mano.

 

SI ME ROBAN LA IDEA:  pasa mucho en las universidades cuando se están dando las últimas materias y se exige algún trabajo práctico de un emprendimiento. También pasa cuando uno no domina todo el espetro de conocimientos y tecnología para desarrollar la idea solo.

 

Pues, como dicen por allí, LAS IDEAS ESTÁN MUY SOBREVALUADAS.  La IDEA solamente no alcanza.  Las universidades tienen estanterías completas de proyectos impresionantes, juntando polvo sin que nadie le preste el menor interés, excepto para calificar la materia.

 

Pero ¿por qué?  Por que falta la fuerza motríz detrás de la idea - falta LA PASIÓN, EL CONVENCIMIENTO Y LA PERSEVERANCIA de quien tuvo la idea, para PONERLA EN PRÁCTICA.  Y de todas estas características, la principal es LA PASIÓN.  Nadie se va a apasionar con una idea ajena, no como quien la pergenió.

 

Con esto no quiero decir que se ventile a los cuatro vientos los detalles estadísticos o plan de negocios de la idea o proyecto, pero debería hacernos pensar que a veces, el compartir algo de información de la nueva idea puede ser bueno para lograr una retroalimentación de las personas con las que uno la comparte.  Esto se convierte en lo que me gusta llamar "tener una visión tridimensional de mi idea" - una visión desde diferentes puntos de vista, que hace que pueda ver lo que no veo, la parte oculta, la que no conozco por que no la veo.

 

Y esto se complementa con la otra frase que puse mas arriba: no avivar giles.  Bueno... sé que hay muchos que la usan, la he escuchado hasta el hartazgo a todos los niveles.  Y NO ESTOY DE ACUERDO.

 

Creo que a un "gil" (tonto) no se lo podrá "avivar" (hacer conciente, enseñarle, mostrarte) jamás, simplemente por que ES tonto.

 

Lo que sí percibo tras esta frase es "no contemos esto a alguien que pueda hacerlo antes que yo".  Entonces ya no estamos hablando de "tontos" sino de "potenciales competidores".  ¿Y que ocurrencia sería enseñarle al potencial competidor a hacer lo que yo quiero hacer?

 

Considero que partimos de una base errada, filosóficamente hablando.  Si yo tengo una idea novedosa, debo estar APASIONADA por esta idea y trabajar en consecuencia.  Pero hay trabajos que no se pueden hacer en soledad.  Entonces se debe incorporar al equipo a gente que sabe MAS que uno, para realizar tareas que yo no sé hacer.

 

Ahora, si me dedico a enseñar a otros a hacer cosas, es justamente eso lo que debo hacer: transferir conocimiento.  En esa transferencia de conocimiento no he de escatimar en nada, por que jamás (aunque quiera) podré transferir mi experiencia.  Esa experiencia la tendrá que hacer el que aprende en el transcurso de su tiempo.  ¡Incluso puede pasar que el alumno supere al docente!  ¿Será ésto a lo que se refieren cuando no quieren avivar giles? 

 

En lo personal, me siento honrada cuando alguien a quien enseñé algo me supera.  Se invierten los papeles y esa persona me enseña generosamente a mi.  Y me fascina aprender del que sabe mas.  Y todo esto se traduce en una sinergia donde 2+2 no dá 4, sino que rinde 5, 6 o 10.

 

Creo que en este mundo virtual e individualista se pierde un gran potencial cuando no se comparte información con generosidad, pero puedo estar equivocada....

 

Ustedes, ¿que opinan al respecto? Me encantaría saber que están pensando en este momento.  Compártanlo, por favor.

 

Slds,

Sandra Handley

Etiquetas: avivar, conocimiento, de, giles, ideas, robo, sinergia, tranferencia

Visitas: 43

Respuestas a esta discusión

Hola SAndra,

Comparto plenamente tu inquietud, hace tiempo que guardo celosamente mis proyectos,avanzo muy lentamente y con mucha dedicaciòn y las antenas ON permanentemente estoy logrando el primer proyecto.

Alguien me aconsejò ,por esta fascinante via de comunicaciòn, que si alguien roba mi proyecto,no va a ser como si lo hubieras hecho vos: porque le falta la ESENCIA de tu idea , que solo la persona que la origina la tiene; entonces puedes competir  a cara a cara los Errores del Ladron. Es un Desafìo, pero es tu IDEA. Lo del otro es PSEUDO y todos sabemos la posiciòn que ocupa el SEGUNDO LUGAR.

Un abrazo

Noelia

Tan cierto, Noelia!

 

Espero que encuentres quien te ayude a desarrollar TU idea!! Y espero que esta Red siga siendo motivo de apertura mental para todos, como quien te aconsejó tan bien.  Me enorgullece saber que somos varios los que pensamos en estas cosas de esta manera - de forma ética.

El mejor de los éxitos en tu proyecto!

Slds,

Sandra Handley

Hola Sandra,

Al leer tu artículo recordé el cuento de la gallina de los huevos de oro..... sin duda quien tiene la pasión tiene el cuidado y la perseverancia para cuidar y proteger su negocio, para que el mismo tenga una duración prolongada, que no sea algo coyuntural y también para que sea rentable. Creo que aquella persona que no tiene esa pasión, actúa como el dueño de la gallina. Quizás y viviendo en un lugar tan turístico actualmente como El Calafate, veo muchas de estas actitudes de falta de pasión; mucha gente que aprovecha el boom, sacando rédito de la misma naturaleza para lograr acrecentar tu capital. Y qué queda luego? una naturaleza devastada y maltratada, carente de lo que alguna vez fue, no dejando nada para las generaciones venideras. Creo que lo mismo ocurre con un negocio sin pasión; nada bueno para poder compartir.

Siguiendo con el tema de la apertura de nuestras ideas de negocios hacia otras personas, considero que uno instintivamente, muchas veces tiene ese miedo a" que se queme". Pero que como bien decís vos Sandra, la generosidad en el hablar, debatir, el poder compartir nuestras experiencias, nuestros éxitos, nuestros fracasos, podemos entre todos lograr una interdependencia fructífera y finalmente llegar al GANAR-GANAR. Igualmente creo que es algo que debemos practicar día a día y convertirlo en un hábito.

Saludos,

Natalia

 

Es un tema extensísimo y apasionante! Me gustaría aportar dos cosas para pensarlo:

La primera, partiendo de la cita de un texto de Roxana Kreimer:

Entre lo que pienso, lo que quiero decirte, lo que creo que te digo, lo que te digo, lo que querés oír, lo que oís, lo que entendés…es muy posible que tengamos dificultades para comunicarnos.

Cuando le contamos a alguien una idea para que nos dé un feedBack (sería uno de los momentos donde nos exponemos a que "nos la robe"), ¿es realmente posible que entienda exactamente lo que estamos diciendo? Pensar que sí, sería suponer que una idea es un producto y no un proceso.

 

La segunda, a partir de algo que respondió Juan Carlos Lucas ante una pregunta similar a la de Sandra, en el Rosario Blog Day 2008:

Una idea es solamente una parte pequeña de un emprendimiento. Adentro de una empresa hay mucho menos talento que afuera. Si queremos mejorar la idea, hay que salir a buscar realimentaciones afuera.

Vamos a suponer que yo tengo una idea brillante y  por una serie de razones, me considero la persona más inteligente del mundo. O, para que no resulte tan burdo, supongamos que formo parte de una organización que reune a la craneoteca del mundo. ¿cuántas personas? 200, 500, 1000, 2000?... afuera hay más de 6500 millones. ¿no habrá entre toda esa inteligencia alguna que pueda aportarle algo a lo mío?

 

Insisto en pensar una idea como un recorte, una combinatoria sucesiva, desarrollos diferentes... un proceso, en definitiva... ¿no?

 

Hola Gente,

leí esto, y creo que puedo aprovechar este foro para compartirlo.... Espero que les guste!!

 

Moraleja del Paquete de Galletitas:

En el andén... Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación, le informaron de que el tren en el que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el rato. Buscó un banco en el anden central y se sentó preparada para la espera.

-Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó como aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente.

-La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco dejar pasar aquella situación o hacer de cuenta que nada había pasado; así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos.

-Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola la puso en su boca y sonrió. La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta.

-La señora cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, la señora se dio cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. "-No podrá ser tan descarado", pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el joven alargó la mano, tomó la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco. ¡Gracias! - dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad. De nada, contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

-Entonces el tren anunció su partida... La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el anden y pensó: "¡Que insolente, que mal educado, que vergüenza de tipejo!". Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galletas intacto.
Dice un viejo proverbio... Peleando, juzgando antes de tiempo y alterándose no se consigue jamás lo suficiente, pero siendo justo, cediendo y observando a los demás con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera...

 

Saludos!!

Natalia

hola natalia me encanto lo de tu cuento de galletas una muy linda moraleja

y con lo que le pasa a Sandra es que de tanto pensar que se la roben a su idea no se siente segura de ponerla en practica yo creo que se tiene que animar con arriesgar no pierde nada y le daria paso a la materializacion de esa idea y sobre la marcha corregir errores o hacer lo que le parece mejor para ponerla en practica ANIMATE SANDRA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

saludos Teresa

 

Hola Sandra!

Coincido plenamente con lo que expresaste, relaciono el "temor" a que nos roben una idea con un poco de falta de afirmación como emprendedores, si todo es tan "secreto" como podremos testear si vamos bien o no? En lo personal, aprendo muchísimo compartiendo y de paso voy perfeccionando mi capacidad de selección, ya sabemos que en la red hay tanta info que puede marearnos y, después de todo, pueden "robarnos" una idea pero nunca la concretarán como nosotros, porque somos sus hacedores!

Un abrazo.

Graciela.

RSS

© 2012   Creado por Sandra Lopez Lauro.   Tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio